
País descoyuntado el nuestro: chuta fogosa la cocina de vanguardia (con su infinito arrastre de aprovechados y, también, de menesterosos) en el tiempo mismo en que se cuela el hambre por las rendijas de las puertas de los hogares más pobres. Alcanzamos tantas estrellas michelín, medallas y galardones internacionales como Seguir leyendo








