
Nuestro rey no ha tenido una buena entrada de año. La bendición de su cumpleaños se le atragantó cuando leía con aturrullada dicción – y acaso memoria – el discurso acostumbrado de la Pascua Militar que se celebra el día de Reyes. Luego, un paisaje dolorido de muletas, caras circunspectas de militares bien penachados Seguir leyendo








