
El circo de Eurovegas (juego, tabaco, putas y rock and roll) no pinchará su carpa en Madrid. Sus leones de cartón piedra no asustarán las noches de los gatos y las jirafas de acero y cristal de sus hoteles ya no alumbrarán tal cual la promesa perfecta de Jauja. Salvo los políticos del PP, Seguir leyendo

