
Hace algo menos de dos años pregunté a un compañero de Pedro Sánchez, que jugó al baloncesto con él durante bastante tiempo, qué nota de su carácter destacaría. “Su tozudez”, dijo, “su voluntad inquebrantable”, “tiene la cabeza de un deportista de élite hecha para encajar las derrotas y soñar con Seguir leyendo









