
Llegó el verano y con él la aglomeración de gentes, la confusión y el tumulto. Hace muchos años que no estamos libres de las bullas veraniegas que provocamos con la inestimable ayuda de las decenas de millones de turistas que alcanzan nuestras tierras, sean estos cruceristas, borrachos de discotecas de Seguir leyendo









