Cataluña no es lo único

Paula Nevado
Fotografía: Paula Nevado

En los comentarios de balance del año 2017 que viene realizando la prensa española, todos tropiezan con Cataluña. Es el gran tema. Pero no debería ser el plato único; los movimientos separatistas vienen haciendo de ella el escalofrío y la indignación; la peor noticia para un país que asomaba a las primeras briznas de sol tras el largo invierno de la crisis (que subsiste en forma de desigualdad creciente, salarios pésimos y paro crónico).

Cataluña gana los titulares de relumbrón, pero no son los únicos. Si dejamos que la esperanza conduzca  nuestros ojos, observaremos cómo la mujer (que la continúan asesinando, sí; que incluso algunas son arrasadas por manadas de machos de mierda, sí) sigue conquistando espacios públicos. Desde Estados Unidos se extiende por todo Occidente la denuncia contra todo tipo de agresión sexual, acoso, humillación y manoseo. Es una gran noticia que decenas de mujeres conocidas y reconocidas en sus ámbitos profesionales al fin rompan el silencio y denuncien al macho que las acosa porque tiene el poder.

Pero no ha sido sólo este episodio de escándalo máximo el que pone en el candelero las exigencias de la mujer: protestan crecientemente contra la discriminación salarial; mujer y poder; mujer y conciliación familiar; mujer y… Las exigencias de igualdad de la mujer y el hombre se multiplican con la eficacia de las brisas permanentes que con el tiempo terminan teniendo el efecto de los huracanes.

Además, Europa comienza a ordenar su patio tras el tsunami que llegó con Trump a principios de año e inundó de cascotes y otras inmundicias el palacio de Carlomagno y las presidencias de los grandes países europeos. Así, desde que Merkel denunció que América ya no es de fiar, en Europa hemos tomado el liderazgo mundial en el combate contra el cambio climático; ponemos las bases del ejército europeo; forzamos el cierre de las negociaciones para la salida del Reino Unido tras el Brexit y hasta nos permitimos dar un palmetazo a la Polonia donde crece el autoritarismo y la xenofobia. Y todo ello mientras la economía crece de nuevo con seguridad y el capitalismo que no entiende del todo la borrachera nacionalista norteamericana comienza a mirar a Europa. Claro que los chinos siguen engordando, y la Rusia autoritaria con sus multimillonarios en la órbita de Putin se ufana cuando el patán de Trump los señala como los enemigos de Norteamérica.

El problema de las grandes migraciones -la otra gran amenaza de nuestros tiempos- comienza a ser atendida en sus orígenes. Nunca los gobiernos europeos viajaron tanto a África desde que los  más poderosos de entre ellos dejaron de ser autoridades coloniales. Y la nueva clase obrera, desarticulada y sin sindicatos, empieza a entender -a fuerza de un dolor de huesos masivo- que o se defiende o ni siquiera llegará a ser músculo obrero. Las denuncias ante las autoridades laborales (con éxitos iniciales) y judiciales de los ciclistas, que llevan la comida a casa, ordenados, guiados y controlados por webs poderosas, y sin derecho alguno hasta ahora, empiezan animar al joven trabajador desorientado y perdido.

Sí, Cataluña continúa siendo nuestro manto espeso de niebla, pero aparecen cada día más personas que comienzan a tomarse en serio eso de su futuro y discuten de desigualdad y productividad al tiempo; que abordan desde la izquierda, que dio y debería dar trigo, el mundo de la alta tecnología que nos rodea, y comienzan a pensar en cómo hacer convivir a humanos y robots. Existen miles de personas enfrascadas en estos debates y no sólo dentro de las urnas secretas de las universidades; debates vitales para el futuro de las grandes mayorías.

Claro que mientras en estas se anda, los bárbaros vienen tomando demasiados gobiernos en el mundo.

PAULA NEVADO
A Paula Nevado, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo. Puedes seguir su trabajo en Instagram: @paula_nevado

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.