Cuánto has tardado

Pintura de Paula Nevado
Fotografía: Pintura de Paula Nevado

La tarde declina. El sol traspasa la ventana, oblicuo y tibio. Abro el ojo izquierdo entre marañas. El sudor – dos gotas exactamente – nubla y escuece.

Tengo el brazo derecho atrapado por su pierna y el izquierdo es un pelele a la deriva. Levanto con lentitud la cabeza unos centímetros. Su sexo rosado entre las piernas me agita.

Ella es ahora un cuerpo vivísimo inerte. Ni respirar se le oye.

No sé cómo zafarme de la tenaza de esta tarde de sexo sin molestarla, sin despertarla.

El sudor acumulado en el ojo rodó hasta el labio. Sabe a sal y a ella. Me excita. Observo su sexo de nuevo. Ahora reluce húmedo bañado por el haz de un último sol.

Me llega el recuerdo de sus besos sonoros y las últimas palabras de la tarde: “Siempre así”.

Logro sacar el brazo derecho atrapado al comienzo de su nalga. Me remuevo con lentitud. Ahora, un pingo de la sábana me vale de toalla. Estoy empapado de sudor.

Continúa inmóvil, diría que ni siquiera respira. Deslizo la mano derecha sobre su espalda casi sin rozarla.

Veo su nuca restregada de pintalabios. Ha sido mi boca.

Me detengo admirando la frondosidad esbelta de sus nalgas. Su cadera – media luna morena – impacta como una duna al anochecer.

Pego mi cuerpo sobre el suyo y abrazo sus pechos de areola rosada y elíptica.

Cuánto has tardado. Llevo una eternidad esperándote”.

PAULA NEVADO
A Paula Nevado, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo. Puedes seguir su trabajo en Instagram: @paula_nevado

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.