Podemos

Imagen de la noche electoral: miembros de Podemos con Pablo Iglesias al frente
Fotografía: Imagen de la noche electoral: miembros de Podemos con Pablo Iglesias al frente
Imagen de la noche electoral: miembros de Podemos con Pablo Iglesias al frente
Imagen de la noche electoral: miembros de Podemos con Pablo Iglesias al frente

La derecha, y más, intentan llevar hasta el pudridero de la política a las gentes de Podemos y, de paso, decir a quienes les han votado y al electorado en general: ¡¿sabéis quiénes son estos?!, ¡amigos de ETA, primos hermanos de Bildu, los cachorros que amamantó Chaves y ahora mima el movimiento bolivariano!, ¡ fijaos cómo hablan, atended bien a lo que dicen!, ¡sus palabras son como piedras!, ¡puños cerrados!.

Algunos lo creerán todo. Son los que sucumben al miedo. Otros, como Felipe González, caen como chorlitos en el lazo tendido. Pero estas personas no son nada de eso. Son izquierdistas que beben del venero exhausto de las ideas comunistas y tratan de levantar un discurso de izquierda alternativa con la escasa luz que traen las ideas de este signo en los últimos tiempos. En realidad, se parecen bastante a aquellos jóvenes de los sesenta/setenta que se enfrentaron a la dictadura de Franco y su cohorte de fantoches y aprovechados.

En aquellos años, la derecha autoritaria gobernante atizaba con parecida munición verbal. Entonces eran marxistas que vivían del oro de Moscú (o del Rin años más tarde), prochinos colectivistas y expropiadores. Con ellos vendría el aborto masivo y la destrucción de la familia. Luego desapareció el dictador y sucedió lo que conocemos. Pero el reproche ponzoñoso de nuestra peor derecha se mantiene intacto.

Hay pocas cosas que me unan a este novísimo movimiento político, básicamente porque algunas de las ideas en las que basan su discurso y acción política las hemos visto fracasar con estrépito en los últimos años del pasado siglo XX. Pero alumbran algunas propuestas que traen signos positivos. Por ejemplo, ponen en el primer renglón de su ideario al hombre desvalido, empobrecido y sin trabajo que fabrica esta crisis y el sistema que la gobierna y aspira a perpetuarse. Todos hablan de recuperación económica y muy pocos de cómo malvive la mayoría. Este movimiento, sí. Y quieren cambiar el mundo. ¿Quién no soñó con el paraíso a los veintitantos años?. Muchos de quienes los ponen a parir hoy, fueron en su juventud marxistas-leninistas furibundos que apedreaban grises y clamaban por la dictadura del proletariado. Los hombres y mujeres de Podemos no llegan a eso. Ni mucho menos.

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3 comentarios en “Podemos”

  1. Muy reflexivo el artículo que comparto en gran medida.
    Y no olvidemos que cuando no se vive como se piensa, se acaba pensando como se vive … recordatorio conveniente para muchos incluidos ex maoistas, leninistas, marxistas … lógicamente de otros tiempos

  2. Esta mañana he oído decir a Lola Sánchez, una de las eurodiputadas de Podemos, que el éxito de esta (hasta ahora) desconocida formación ha supuesto algo así como darle una patada a un avispero. La comparación no puede ser más gráfica. Sólo cabe esperar que aunque todavía inexpertos en las lides del máximo politiqueo, sepan cuanto menos revestirse a tiempo de un buen traje protector.

  3. Como bien dice nuestro amigo en su escrito ponen en primer lugar a la persona, pero en el fondo los veo idealistas, como eramos muchos en nuestra juventud , luego la realidad es otra, pero estos grupos seran los que despertaran nuestras conciencias y la apatía que algunos tenemos hartos de tanta mentira y basura.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.