Al Vuelo 1.

Se hunden sin remisión. Zapatero y Rajoy parecen estar atados a la misma piedra gigante que los arrastra a la sima misma de la decepción y el descrédito. Ayer nos anunciaron que se verán el miércoles 5 para hablar del hundimiento griego y las recetas dictadas para sacarlo a flote, y de nuestro sistema financiero que tiembla. ¿Por qué ahora? ¿Por qué de sorpresa? ¿Por qué no ha habido señales en fechas precedentes, sino todo lo contrario? ¿Por qué este encuentro, al cabo, suscita tan pocas esperanzas? ¿Por qué nos da igual que se vean o no, que pacten o digan que pactan o se partan la cara? Si en España existiera un Clegg estaría hoy rebosante de expectativas. ¿Se animará alguno todavía? No sé por qué me viene a la cabeza el nombre de Ruiz-Gallardón hablando de este asunto. Y el de José Bono. Seguro que en secreto lamentan no haber demarrado del pelotón cansino que son sus partidos respectivos en el momento oportuno. Claro que la que puede llenar el zurrón de regalos es Rosa, La Rubia, Díez. La pena es que piensa como la derecha del PP y habla en colores, como son las prendas de Valentino o Lacroix o Larraínzar.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.