Agitación popular

Paula Nevado
Fotografía: Paula Nevado

El conflicto catalán consume todo el papel del periódico y agota la saliva de los locutores. También parece ser el problema principal (agónico) del Gobierno. Y lo es. Pero en la entraña de los populares se ha colado en lugar predominante una preocupación si cabe mayor, diríase que enorme: “¿Nos podrá echar Ciudadanos del Gobierno?” La encuesta publicada por El País hace unos cuantos días que situaba al partido de Albert Rivera como primera fuerza política en intención de voto (27,1%) por encima del PP (23,2%) y PSOE (21,6%), tuvo el que efecto de la bombas de racimo: alcanzó (dañó) a todos.

Luego aparecerían algunos sondeos más que sonaban parecido. Y la expectativa al alza del partido naranja aún continúa. Sin duda alguna, Rajoy y su cohorte están muy tocados y altamente preocupados. Se aprecia con claridad que las carreras para reconquistar el terreno arrebatado han comenzado ya.

De momento, no se observa un plan definido de contraataque claro, pues ni siquiera se han pertrechado de ese discurso tan suyo que pronto convierten en un raca raca electoral. Lanzan globos sonda, también anuncios y algunas sentencias, e incluso amenazas, pero nada parece trenzado aún; cada ministro, en fin, busca un titular en los últimos días.

Aumentan también de manera notable los comentarios (bulos) que anticipan grandes mudanzas en el Gobierno. Hay ministros, casi clandestinos hasta la pasada navidad, que se esfuerzan los últimos días por hacerse notar. Algunos, como Álvaro Nadal, incluso demasiado: golpea a todo aquel que le supone gran poder. Y destaca la ministra de Agricultura (y bastantes tareas más), Isabel Tejerina. Se despacha a gusto entregando con prodigalidad el lujo de su tiempo a encuentros con periodistas; busca las tribunas como bolos ansía el cantante en verano, y hasta deja libre la izquierda de su solapa para que se la estampen de méritos. Dicen que está en posición (y disposición) de acceder a mejor cartera. Montoro no deja de ser protagonista, y hasta el ministro del Interior vaticina con dos días de antelación la llegada de fuertes nevadas y ventiscas que entorpecerán el tráfico. Por si acaso.

 

Los colores del cuervo

 

Sí, la encuestas llegan tintadas con los colores del cuervo, y las elecciones ¡y tantos pleitos! están en puertas. No es torpeza, por tanto, sospechar que han llamado de urgencia a Tejerina para que se ocupe del voto rural, pues Rivera ya tocó el cuerno de los “aperaores” en Toledo; que Nadal esté por hacer la petaca al sector eléctrico y de la energía (y hasta alucinar a las grandes instituciones financieras) con el pretexto de bajar unos euros al año el recibo de la luz, y que Montoro plantee una reestructuración de la deuda de las Comunidades Autónomas que tan bien pueden rentabilizar los suyos.

De sofocarse un tanto el incendio catalán (Rajoy nos habrá salvado de nuevo), tendremos los Presupuestos del Estado más rumbosos de la etapa del gallego como presidente del Gobierno. Rajoy irá a por todas, pues sabe que como palme en las municipales y autonómicas, estará perdido para siempre.

PAULA NEVADO
A Paula Nevado, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo. Puedes seguir su trabajo en Instagram: @paula_nevado

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.