DE PUCHEROS Y COPAS. El Gusto de los Ingenieros

Teresa Muñiz. Sin título - Acuarela sobre papel 60 cm x 60 cm - Año: 1996
Fotografía: Teresa Muñiz. Sin título - Acuarela sobre papel 60 cm x 60 cm - Año: 1996

Teresa Muñiz. Sin título - Acuarela sobre papel 60 cm x 60 cm - Año: 1996
Teresa Muñiz. Sin título - Acuarela sobre papel 60 cm x 60 cm - Año: 1996

Era común admitir que los españoles mejor comidos eran curas, marqueses y burgueses (por este orden). Ésto pudiera haber sido en siglos pasados. Pero no es así desde hace décadas. El cura se quedó con la comida grasa y de magras, el vino peleón, aunque abundante, los dulces y el sobeteo a quien no estuviere atento/a, o acaso avisado/a. El marqués llegó a empacharse de tanta cuerna de ciervo o similar, pernil de jabalí y pechugas de gran volatería. Pero se daba ínfulas. Los burgueses copiaron de París y hasta hubo estirados que se fijaron en los menús (¿?) aristocráticos ingleses. O sea, mucho refinamiento y más hambre que dios. Se cuenta que cuando podían tiraban de capón, de cocido y de rayos encendidos. Así la cosas, yo me quedo con el ejemplo y ejecutoria impecable de nuestros ingenieros de caminos, canales y puertos. ¡Esos sí que saben comer, beber, bailar y to y to!. Hubo una época de mi vida laboral que coincidía diariamente con ellos y llegamos a patear no pocos parajes de España. Podría escribir un largo relato de aquellos años pero lo limitaré a cuatro recetas:

Gazpachuelo manchego en Consuegra. Todavía se me derrite la boca al rememorar aquel tenedorazo de lomo de liebre y muslo de perdiz uncidos y fundidos en azafrán y suave pimienta. El restaurante era una fonda y la cocinera una mujercilla de más de mil años. También recuerdo el vino, pero no haré mención a tal. Los vinos de Noblejas y alrededores los llevé como hernia de compañía en mis tiempos de estudiante universitario. Sin embargo no quiero ser injusto, don Bono ha hecho tanto por los vinos de esta tierra (dinero a mogollón mediante) que ha redimido a un número muy importante de comarcas vinateras.

Gazapo al ajillo en los Monegros. Lo comimos con las manos, como los antiguos marqueses. Y todo pasó en un bocado. Éramos cuatro en la mesa y cayeron seis conejillos. Salí apesadumbrado de aquel chambao en el desierto. ¿No serían demasiado pequeños los gazapos?, ¿no nos habríamos pasado con los pequeñines de monte?. El ingeniero de la CHE me tranquilizó: “es que aquí son así de pequeños, como tienen poco que comer….”. “Ahh”, dije. No he vuelto a saborear un conejo de monte igual jamás.

Arroz con pato en el Delta del Ebro. Llegué hasta aquellos lodazales de arroz y carrizos larguísimos con reparo. Pero el señor Jusmet, a la sazón delegado del Gobierno de Cataluña, melómano y gran zampón, no tenía dudas. “Es el mejor pato del mundo”. A cubierto en una suerte de parral y espabilando mosquitos, descubrí la carne más compacta y tierna que había catado hasta entonces. Y un sabor de salvaje corral. También encontré el arroz bomba. Desde entonces no ha faltado en mi despensa.

Migas extremeñas en la presa de La Serena. Fue a la vera misma de la corona del embalse, entonces el más grande de Europa, que estaba a punto de ser inaugurado por el Rey. Una pastora con sombrero de paja desflecado repartía las migas a grandes cucharadas. No había probado hasta entonces algo parecido. Cada  miga de pan tostado y tiernísimo estaba invadida de recuerdos frescos de panceta, chorizo, pimientos y aceite de caceraña único. Cayeron tres platos.

Hoy sigo cerca de los ingenieros, pero ya pocos salen por esos caminos de España. No hay obras. Y sin embargo no me despego mucho de ellos. Así que en el BOE se encaramen de nuevo las licitaciones volverán a salir a sus quehaceres y la búsqueda de las mejores fondas o ventas, tugurios o restaurantes con apariencia de provisionalidad y seca humildad…¡Qué olfato tienen!.

TERESA MUÑIZ es asturiana pero hecha en Madrid, donde estudio en la Escuela de Bellas Artes de San Fernado, y vive. Crea y enseña pintura desde siempre. La abstración, el color, la determinación y el misterio son los puntales de su obra. Admira algunas de sus pinturas en su web

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.