Lo Inquientante

Esas manos de Berlusconi y Gadafi entrelazadas informan tanto como repugnan. Detrás de esta sobrevenida amistad entre el sátrapa y el nuevo fascismo están los negocios de Estado y de ellos, sobre todo los suyos y de sus amigos. Todo está confundido: lo de todos y lo de ellos. Pero ellos deciden qué es lo de todos y lo privativo. El empresario voraz se ha metido en palacio y desde él se esfuerza en acomodar la nación a sus conveniencias. Mientras más atropellos comete, más se crece y más votos merece. Europa asiste, enmudecida y boba, al asalto de las instituciones italianas como si tal cosa. Sólo un puñado de periodistas y otros hombres de talento y memoria cuentan lo que ocurre y advierten. Pero los colegas de Berlusconi en Europa callan. En Londres, Tony Blair exhibe (supongo que obligado por leyes locales que todavía le obligan) su riqueza súbita. Nueve casas en pocos años. Le llenan la bolsa por asesorar y perorar en salones de postín. ¿Tanto vale el consejo y la agenda de un político que tuvo que acelerar su partida a causa de sus fracasos?. 

No. Ocurre que existen grupos de poder muy interesados en continuar remunerandode manera desorbitada a ex políticos. De esta manera creen controlar aquello que todavía goza de autonomía para decidir. Este inglés brillante llegó a la política para renovar la socialdemocracia británica. Al cabo, sólo pudo hacerse rico. En España aún esta Camps al frente de la Comunidad valenciana. El “amiguito del alma” de una apestosa trama corrupta insiste en ser cabeza de cartel de su partido de nuevo, mientras exhibe encuestas ganadoras y su partido y abogados cabildean por los palacios de justicia buscando tumbar la instrucción del Gürtel. Estos son los ríos subterráneos que inquietan. Si Zapatero, Sarkozy u Obama caen será normal. La permanencia de estos fantoches, una aberración que pagaremos.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.