
Comer con los dedos determinados alimentos, y en ocasiones concretas, es una delicia, nos trae placeres especiales y nos reconcilia con la vida y sus sonrisas. ¿Quién no disfruta de esa deliciosa croqueta de jamón con su bechamel ligera y templada, de la gamba pelada y muy fresca, de esa Seguir leyendo
