¡Que Vienen los John Smith!. Al Vuelo 25

El freno al rescate de España no se lo pone solamente Rajoy, también Rubalcaba pisa la misma palanca. El Gobierno, a pesar de las apariencias y tantas voces críticas, no está solo en este pulso con Alemania y Bruselas. Pero se encuentra crecientemente molesto cuando desde fuera le afean su actitud públicamente y le piden que actúe ya. A muchos de estos críticos -grandes empresarios, observadores políticos, analistas de mercados y periodistas de influencia- les ha hecho llegar su malestar e incluso han mandado recados a más de uno.  No obstante,  como la mayoría no parece haberle hecho excesivo caso, ha decidido recordárselo a través de algunos medios de comunicación (información de José Antonio Navas en elconfidencial.com del lunes 5) con una literatura  bien expresiva: el rescate también traerá la entrada de capitales extranjeros en el accionariado de las grandes empresas del IBEX con el consiguiente baile de CEOs y consejeros. Es decir, la enmienda Florentino contra los blindajes de los Consejos de Administración que promovió Zapatero con la intención, decía él, de atraer capital internacional, y que Rajoy congeló al llegar al Gobierno “podría formar parte de las condiciones impuestas a España para el rescate”. ¿Qué pretende el Gobierno con estos movimientos? Sencillo, que nuestros empresarios  y comunicadores dejen de enredar con  la intervención de España . Ítem más, el mandamás de la oficina presupuestaria de la Presidencia del Gobierno, Álvaro Nadal,  estaría preparando la fontanería administrativa y política para remover a más de un presidente  díscolo  de gran compañía a la manera que hiciera el tándem Aznar-Rato, con gran eficacia, y Zapatero-Sebastián de forma calamitosa. No obstante, el momento presente se parece poco  a  los años noventa. A estas alturas nuestros grandes ejecutivos de multinacionales saben que sus ligas no se juegan en España, sino en el exterior. Aquello que dijo hace unos años el brioso e incansable presidente de Iberdrola, Sánchez Galán, de que pronto tendríamos a Jhon Smith al frente de nuestras empresas internacionales cada vez está más próximo. Entonces no se entendió el comentario, pero hoy no extraña a nadie.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.