Etiqueta: Pepe Nevado

Agosto

Paula Nevado

Agosto nos roza ya con sus dedos ardientes. Es el mes que España (la que puede permitírselo, claro) se detiene para tenderse al sol y se da a la holganza y el viaje. Todo queda, de alguna manera, en suspenso, esperando septiembre, cuando políticos, periodistas y lobbies vuelven a abrir Seguir leyendo

Agua tengo

Paula Nevado

Agua. Hasta la prensa que antes llamábamos seria o influyente llega la exigencia unánime para que las autoridades municipales abran fuentes públicas para beber en nuestros parques, jardines, plazas y calles. Las grandes ciudades españolas, inundadas de millones de turistas y otros tantos andariegos, no disponen de grifos libres donde Seguir leyendo

Don Juan Carlos en las tertulias

Paula Nevado

De nuevo, el rey en las tertulias periodísticas, y más allá; bueno, el rey emérito, o el viejo o el anterior, el que abdicó. El escándalo Corinna no es extraño o raro en realidad. Se trata de un eslabón más, otra bola móvil del ábaco que se desliza por la Seguir leyendo

De tabernas

Paula Nevado

La palabra taberna evoca pasado, tiempo de silencio, borrachera, amigos, refugio del solitario y el noctámbulo. También vermut, cerveza bien tirada, patatas bravas y aceitunas. Y cuentos. Mentiras ilustradas de unos y otros, y mugre. La taberna se despliega por toda España como el inconfundible y tan nuestro sabor a Seguir leyendo

Gobierno hiperactivo

Paula Nevado

Tenemos un gobierno hiperactivo. Hemos pasado de la abulia de Rajoy y su equipo a un ejecutivo de aceleración. Nos atropellan las noticias de La Moncloa y sus Ministerios. Lo abarcan todo. Lo sustancial y lo complementario llegan con la intensidad del disparo. Parece que les faltaran días para realizar Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.