Etiqueta: Pepe Nevado

¿Comemos mal? Un malestar creciente

Paula Nevado

Si estamos atentos al vasto mundo de la alimentación, observaremos sin gran esfuerzo que algo no va bien; que el sector arrastra una cojera creciente llamada sospecha de fraude o amaños; se le acusa de ser contribuyente neto en algunas de nuestras enfermedades más extendidas y, yendo más allá: el Seguir leyendo

Desvergüenza

Paula Nevado

En los últimos días leyendo o viendo por televisión las diferentes entregas del caso Cifuentes y su máster, casi siempre me vienen a la mente las palabras desvergüenza o desvergonzada. El papelón que viene interpretando esta señora -hasta ahora acompañada de su partido- no puede ser más bochornoso (vergonzante). La Seguir leyendo

Llegan los espárragos

Paula Nevado

Ya están entre nosotros los espárragos blancos, un prodigio de fibra; y muy pronto nos inundarán los trigueros verdes. El espárrago anuncia la primavera. Un amigo me invitó el miércoles pasado a disfrutarlos en La Taberna de Pedro (Montalbán, 3, Madrid). El maître dispuso en una bellísima fuente plana una Seguir leyendo

Europa es comunicación

Paula Nevado

Andrus Ansip, vicepresidente europeo para el Mercado Único Digital, sostiene que uno de los grandes logros de la Unión Europea fue -y continúa siendo- el Erasmus: centenares de miles de jóvenes estudiantes que hacen de Europa su casa común. Otro bien reciente, que él ha contribuido de forma decisiva a Seguir leyendo

Una breva por Semana Santa

Paula Nevado

En ocasiones nuestra cabeza sueña por su cuenta estando (o eso creemos) bien despiertos. Este es un episodio bastante descrito por la psiquiatría. No es nada raro y mucho menos perjudicial o maligno. Es habitual que notemos la frescura del agua en nuestras manos al resguardarlas del frío en los bolsillos, Seguir leyendo

Europa se llena de “exiliados” catalanes

Paula Nevado

El pasado Domingo de Ramos la policía alemana detuvo a Puigdemont en una gasolinera. El suceso fue la noticia de varios días. El personal anti-indepe más furibundo atestó las redes con memes, chistes (y también rebuznos), en tanto que los Comandos de defensa de la República (CDR) elevaron el diapasón Seguir leyendo

Un gin tónic en el mercado

Cerrar la semana laboral tomando un gin tónic en El Alambique de Santa Marta del mercado de Vallehermoso, en Madrid, no es cualquier cosa. Las nubes persistentes de un invierno tan encapotado y lluvioso se agotan, y el sol de las cinco de la tarde -que camina hacia el sueño Seguir leyendo

La melodía del mundo sube el tono

Paula Nevado

El experimentado periodista Lluís Bassets escribía el pasado jueves 22 en El País, a propósito del nuevo escándalo de Facebook, lo siguiente: “Primero se quedaron con las noticias. Luego con la publicidad. Hicieron lo mismo con los impuestos. Ahora son propietarios de los gustos, sentimientos e ideas de los ciudadanos”. Seguir leyendo

Nada es genuino

Paula Nevado

A medida que sumamos años, observamos que poco queda de genuino: ni la leche es de vaca, ni el pan de trigo, ni el jamón viene de la pata trasera del cerdo. Nos lamentamos porque vaya menguando la autenticidad y observamos cómo la pureza es tomada por una palabra cursi Seguir leyendo

Adiós a un talento prodigioso

Paula Nevado

La relevancia de los hombres no la marca el tronar y el halago multitudinario de las despedidas tras su muerte. Su trascendencia se mide en la huella que dejan impresa en el corazón y el recuerdo de quienes vivieron o trabajaron con ellos y los amaron. Así pues, todas las Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.