Etiqueta: música

Fismuler (escalope vienés)

Paula Nevado

Con solo dos o tres salidas nocturnas por cualesquiera de las zonas de restauración creciente de Madrid llegamos a la conclusión que la capital de España es una fiesta. Su bullicio y creatividad culinaria, para la diversión y la copa, recuerdan el célebre título que Ernest Hemingway puso a los Seguir leyendo

Qué Comemos Oyendo Música

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=eeUBC208KrY[/youtube] Los pájaros de la mañana y el atardecer no llegan a pesar de que junio se apresta a correr su persiana de verdes y azules. La marea del vientecillo de norte los mantiene bajo la teja. Por el mismo motivo, los mosquitos no logran romper el apretado haz herbáceo de una primavera que Seguir leyendo

Descansa y Escucha

[youtube]http://youtu.be/OMq9he-5HUU[/youtube] Hablar de matemáticas en verano suena tedioso, pero no quiero recordar los cuadernillos de las cuatro reglas. Resulta que la belleza  de la música que nos evade en días de descanso reside, en gran medida, en la armonía, en las matemáticas y hete aquí la melodía del número pi.

(A Veces) Ravel de Camino al Tren

Enlace al vídeo: Bolero de Ravel en la estación Central de Copenhague [youtube]78cpeFLTqgM[/youtube] Si José Agustín Goytisolo hubiese escrito en estos días su poema “A veces”, tal vez esta composición tuviera un verso más. No escribé aquí cómo quedaría ese  hipotético verso pero si me atrevo a sugerir de lo que hablaría: Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.