Etiqueta: Madrid

Atrévete, come un torrezno

Paula Nevado

Anoche abrí una botella de gin Nordés que me ha regalado una joven amiga con gran gentileza. Es una ginebra gallega que se vende gracias a su insólito poder de trago bravo y profundo, y no tanto -o al menos eso espero- por el texto que han preparado sus propagandistas Seguir leyendo

Desvergüenza

Paula Nevado

En los últimos días leyendo o viendo por televisión las diferentes entregas del caso Cifuentes y su máster, casi siempre me vienen a la mente las palabras desvergüenza o desvergonzada. El papelón que viene interpretando esta señora -hasta ahora acompañada de su partido- no puede ser más bochornoso (vergonzante). La Seguir leyendo

Llegan los espárragos

Paula Nevado

Ya están entre nosotros los espárragos blancos, un prodigio de fibra; y muy pronto nos inundarán los trigueros verdes. El espárrago anuncia la primavera. Un amigo me invitó el miércoles pasado a disfrutarlos en La Taberna de Pedro (Montalbán, 3, Madrid). El maître dispuso en una bellísima fuente plana una Seguir leyendo

Un gin tónic en el mercado

Cerrar la semana laboral tomando un gin tónic en El Alambique de Santa Marta del mercado de Vallehermoso, en Madrid, no es cualquier cosa. Las nubes persistentes de un invierno tan encapotado y lluvioso se agotan, y el sol de las cinco de la tarde -que camina hacia el sueño Seguir leyendo

La revuelta de los abuelos

Paula Nevado

La última gran novedad que aporta España al noticiario político europeo es la revuelta de los abuelos exigiendo pensiones dignas y contra el tope del 0,25% de subida anual decidida por ley y para largo. Y también por el enorme desasosiego que genera un presidente del gobierno insistiendo durante largo Seguir leyendo

En ocasiones me apetecen rollitos de primavera

Paula Nevado

En ocasiones me apetece tomar un chop suey de gambas o un pollo con almendras o el humilde arroz tres delicias. Ya sabemos, platos típicos de los restaurantes chinos que inundaron Madrid y tantas otras ciudades españolas en los años ochenta y noventa del pasado siglo. Pero no suelo encontrar Seguir leyendo

Escena navideña vulgar y corriente

Paula Nevado

Han salido a la terraza cubierta del restaurante para que Rafa eche un pitillo. No sienten frío. El sol del mediodía ha templado el ambiente. – ¿Nos sentamos aquí y echamos la espuela? – ¿No tendremos frío? – Les pongo el radiador – tercia Saturnino, el camarero que está al Seguir leyendo

El tiempo suspendido

Paula Nevado

El 20 de noviembre es una fecha como otra cualquiera. Con el invierno a las puertas, domina tanto el anticiclón como el panaché de verduras, y en los restaurantes baratos se imponen las judías con chorizo, las albóndigas y el pollo de mil maneras. También es el día en el Seguir leyendo

Restaurante niMÚ: la distinción que no agobia

Paula Nevado

El talento, la singularidad, la distinción y la belleza construyen el póker que hace notable al hombre, excelso el arte y abona a las mejores empresas desde que el mundo es mundo. Claro que al éxito solo se llega si empujan la voluntad y la ambición. Ocurre, sin embargo, que Seguir leyendo

El sol del membrillo

Paula Nevado

Acabo de comer un membrillo. Lentamente. Es una rareza encontrarlo. Casi ha desaparecido de las fruterías de Madrid su característico color amarillo. Parece claro que pocos se acuerdan ya de esta fruta histórica. Pero en la tienda de los bangladesís que frecuento se exponían ayer seis u ocho ejemplares de Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.