Etiqueta: Madrid

Agua tengo

Paula Nevado

Agua. Hasta la prensa que antes llamábamos seria o influyente llega la exigencia unánime para que las autoridades municipales abran fuentes públicas para beber en nuestros parques, jardines, plazas y calles. Las grandes ciudades españolas, inundadas de millones de turistas y otros tantos andariegos, no disponen de grifos libres donde Seguir leyendo

De tabernas

Paula Nevado

La palabra taberna evoca pasado, tiempo de silencio, borrachera, amigos, refugio del solitario y el noctámbulo. También vermut, cerveza bien tirada, patatas bravas y aceitunas. Y cuentos. Mentiras ilustradas de unos y otros, y mugre. La taberna se despliega por toda España como el inconfundible y tan nuestro sabor a Seguir leyendo

Comida en El Pardo

Paula Nevado

Como quiera que renovemos de nuevo la tumba de Franco, Lolín, José Ríos y el que suscribe decidimos hacer nuestra comida anual en El Pardo. Total, está a un paseo del centro de Madrid. Habíamos convenido ir a la terraza cubierta del restaurante La Plaza, vamos, la plaza por excelencia Seguir leyendo

Comer helados, beber pizzas

Paula Nevado

No dejo de ver los últimos días gente deleitándose con exagerados lametones al helado. Ha llegado el calor. Este es un país muy aficionado al dulce. El consumo de tartas y helados no deja de crecer año tras año. Hasta el ministro Planas se acaba de hacer eco de ello Seguir leyendo

Fismuler (escalope vienés)

Paula Nevado

Con solo dos o tres salidas nocturnas por cualesquiera de las zonas de restauración creciente de Madrid llegamos a la conclusión que la capital de España es una fiesta. Su bullicio y creatividad culinaria, para la diversión y la copa, recuerdan el célebre título que Ernest Hemingway puso a los Seguir leyendo

Atrévete, come un torrezno

Paula Nevado

Anoche abrí una botella de gin Nordés que me ha regalado una joven amiga con gran gentileza. Es una ginebra gallega que se vende gracias a su insólito poder de trago bravo y profundo, y no tanto -o al menos eso espero- por el texto que han preparado sus propagandistas Seguir leyendo

Desvergüenza

Paula Nevado

En los últimos días leyendo o viendo por televisión las diferentes entregas del caso Cifuentes y su máster, casi siempre me vienen a la mente las palabras desvergüenza o desvergonzada. El papelón que viene interpretando esta señora -hasta ahora acompañada de su partido- no puede ser más bochornoso (vergonzante). La Seguir leyendo

Llegan los espárragos

Paula Nevado

Ya están entre nosotros los espárragos blancos, un prodigio de fibra; y muy pronto nos inundarán los trigueros verdes. El espárrago anuncia la primavera. Un amigo me invitó el miércoles pasado a disfrutarlos en La Taberna de Pedro (Montalbán, 3, Madrid). El maître dispuso en una bellísima fuente plana una Seguir leyendo

Un gin tónic en el mercado

Cerrar la semana laboral tomando un gin tónic en El Alambique de Santa Marta del mercado de Vallehermoso, en Madrid, no es cualquier cosa. Las nubes persistentes de un invierno tan encapotado y lluvioso se agotan, y el sol de las cinco de la tarde -que camina hacia el sueño Seguir leyendo

La revuelta de los abuelos

Paula Nevado

La última gran novedad que aporta España al noticiario político europeo es la revuelta de los abuelos exigiendo pensiones dignas y contra el tope del 0,25% de subida anual decidida por ley y para largo. Y también por el enorme desasosiego que genera un presidente del gobierno insistiendo durante largo Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.