Etiqueta: huelga

La melodía del mundo sube el tono

Paula Nevado

El experimentado periodista Lluís Bassets escribía el pasado jueves 22 en El País, a propósito del nuevo escándalo de Facebook, lo siguiente: “Primero se quedaron con las noticias. Luego con la publicidad. Hicieron lo mismo con los impuestos. Ahora son propietarios de los gustos, sentimientos e ideas de los ciudadanos”. Seguir leyendo

El 8M del vino

Paula Nevado

La movilización de mujeres el 8M -un desborde asombroso que pasa a la Historia–   traerá sin duda alguna consecuencias políticas, económicas y sociales de todo tipo. Y también morales, pues el rol del hombre en amplias zonas del mundo cambiará para siempre. Pero antes, mucho antes de soñar con “aquellas Seguir leyendo

Nuevos tiranos

Paula Nevado

Numerosos pensadores sociales vienen alertando en los últimos años del crecimiento en número y vesania de los tiranos. La democracia se diluye, donde la hubo, y en su lugar crece el autócrata y la radicalidad, y allí donde nunca existió, el dictador engorda y se afianza en el poder. Los Seguir leyendo

La rebelión de los galeotes

Paula Nevado

Los aeropuertos nos sorprenden de nuevo las últimas semanas. Y no es por causa de dramáticos accidentes, sus aglomeraciones, retrasos y esos restaurantes y tiendas que dan galipuches y malas prendas de algodón a precios de esquilma como me he referido en comentarios anteriores. Son las personas que allí operan Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.