Etiqueta: gastronomía

Lo rural como oportunidad

Me llega a primera hora de la mañana del lunes 27, gracias a un familiar querido, la foto que da pórtico a este comentario. Me sorprendió por su rotundidad y belleza inusual. Una novia vestida de blanco y relajada que mira sonriente a un horizonte próximo, en tanto que la Seguir leyendo

Encuentros en la primera fase

Paula Nevado

La semana ha comenzado entreabriendo nuevos establecimientos para la gastronomía y el ocio compartidos. El Gobierno va en esta materia con mucha cautela, mientras que el sector lo hace con irritación, y temor también, pues la mayoría grita “no es esto, no es esto”, al tiempo que repudia las grandes Seguir leyendo

Todos preguntan por recetas

Paula Nevado

Desde que un decreto nos enclaustró en casa, casi todos los que me llaman preguntan por una receta; qué clase de arroz utilizo o qué le puede poner más a tal ensalada. También se quejan de que conciliar es un infierno, que mejor sería la fiebre del virus que aguantar Seguir leyendo

El triste lamento de la persiana al cerrarse

Paula Nevado

Espero en soledad al compañero de almuerzo en el restaurante. Bueno, no exactamente solo: junto al ventanal que da a un sol de primavera alta, tres extranjeros (¿hablan portugués?) comen y bromean entre risas y dos buenas botellas de clarete. Nadie más. El camarero – no sé si prudente o Seguir leyendo

Clérimans en el restaurante

Paula Nevado

Almuerzos sorprendentes en mis primeras semanas del año. El miércoles último resultó que al entrar en la sala del restaurante, me di de sopetón con dos mesas ocupadas por religiosos impecables, prelados entre los que se encontraba un cardenal al menos, puede que dos arzobispos y, en todo caso, cuatro obispos. Seguir leyendo

El amor en tiempos del coronavirus

Paula Nevado

Hoy fui a comer a un buen restaurante peruano de menú. Lo hago en ocasiones, cuando quiero voltear en la cabeza (oveja que rumia) algún tema de la oficina o acaso echar a pelear (tesis contra antítesis) asuntos difíciles de resolver. Me conocen. Casi siempre pido lo mismo: causa limeña Seguir leyendo

El boom de las verduras

Pepe Nevado

El divulgador culinario Mikel López Iturriaga se fue hasta Madrid Fusión para preguntar a tantos cocineros mediáticos, entre coñas y veras, cómo creían que venía el año 2020 gastronómico; qué trazas apunta; qué crece y qué productos o platos se desechan. Y claro, la mayoría de los interrogados coloca la palabra al Seguir leyendo

Los churros mojados en cava

Paula Nevado

Me comenta una querida colega cómo hace unos cuantos días el maître de un gastro-bar en el centro modernito de Madrid insistió en que probara el fonio. “¿Cómo?” “Sí, una semilla africana cercana, o familiar, del mijo estupenda. Algo así como la quinoa del continente negro”. Y no es una Seguir leyendo

Recordar sabores

Paula Nevado

Las conservas Reino de Navarra suministran todo tipo de botes y latas de verduras estupendas: alcachofas, espárragos, piquillos, tallos de acelga, cardos, hongos y setas… Todo es excepcional. Las encontramos por casualidad una mañana soleada y húmeda de Bilbao en un tenderete de mercadillo ambulante junto a la ría, casi Seguir leyendo

La plaza

Paula Nevado

Hoy amanece lento; la niebla es densa y toca helada la cara. La plaza es una nube azul humo. La luz de las farolas se derrite antes de caer al suelo, en tanto que los árboles (acacias, fresnos…) apuntan varas desnudas contra el cielo oscurísimo. Es una niebla, no obstante, Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.