Etiqueta: contaminación

Los confetis nos asfixian

Paula Nevado

Los cascos históricos de las grandes ciudades, o simplemente las áreas comerciales y de ocio céntricas, se vienen convirtiendo en un caos de personas, terrazas, tráfico y basura. Su mayor problema no es la proliferación de pisos turísticos con sus consecuencias de masificación forastera y expulsión del vecindario tradicional a Seguir leyendo

Agua tengo

Paula Nevado

Agua. Hasta la prensa que antes llamábamos seria o influyente llega la exigencia unánime para que las autoridades municipales abran fuentes públicas para beber en nuestros parques, jardines, plazas y calles. Las grandes ciudades españolas, inundadas de millones de turistas y otros tantos andariegos, no disponen de grifos libres donde Seguir leyendo

Cocido con ozono

Paula Nevado

Comentaba hace unas semanas a mi amigo José María que desde que volví de vacaciones no piso una terraza en Madrid. Generalmente están sucias, son ruidosas y además espanta la contaminación de la ciudad. Y la pestilencia ataca cuando los veladores colindan con las grandes calles o avenidas, como es Seguir leyendo

Cerrar

Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.