Etiqueta: comida

Un mundo sin cocinas

Paula Nevado

“Mira qué pan. Pan de pueblo. Mientras se continúe haciendo un pan así, hay esperanza”. Es el pie de foto de un triángulo de pan de trigo blanco, esponjoso y repleto de pequeñas cavernas, que me envía gozosa por whatsapp una gran amiga. Celebra la libertad del fin de semana Seguir leyendo

El ojo de Bilbao

Paula Nevado

En la mesa situada junto a la ventana que mira a la Plaza Nueva desde el restaurante Víctor Montes (tan conocido en Bilbao como el Teatro Arriaga), dos mujeres jóvenes y muy bellas, madre e hija, ríen gozosas y se remueven sobre las sillas y bajo la mesa con alborozo Seguir leyendo

Babylon Barcelona

Paula Nevado

Barcelona es la ciudad de las mil caras; un poliedro enorme que brilla tanto como huele; un océano humano en cuyo fondo de cieno y sentina navegan todas las pasiones humanas que descubriera para el mundo Dante en La Divina Comedia y que más tarde Shakespeare transformaría en tragedias poéticas. Seguir leyendo

Qué me gusta, qué detesto

Paula Nevado

Recibo un Whatsapp de un alumno de máster universitario. Me sorprende y divierte al tiempo. Me pregunto si no será otro masterfake. Pero no lo parece. Un profesor amigo le dio mi teléfono. Quiere hacer unas cuantas preguntas sobre mis artículos de Buena Digestión. No entiendo por qué. No soy Seguir leyendo

Más y mejores camareros, por favor

Paula Nevado

Hace tres o cuatro años, era agosto, fuimos a comer al nuevo restaurante Atrio, de Toño Pérez, en el casco histórico de Cáceres. Una riada de emociones y millones de sensaciones. Un lujo. Si tuviera memoria escribiría folios y más folios de aquella tarde. Me quedan solo impresiones y algunas Seguir leyendo

Todo muy blandito

Paula Nevado

Paso al mediodía, hambriento y deprisa, por delante del kiosko de prensa que está en la misma esquina de la cervecería Ferreras (Bravo Murillo 25), el bar donde las cañas rozan la perfección, cuando besan mis oídos los acordes inconfundibles del guitarra de Jethro Tull. Me digo animado: “Joder, aún Seguir leyendo

Fismuler (escalope vienés)

Paula Nevado

Con solo dos o tres salidas nocturnas por cualesquiera de las zonas de restauración creciente de Madrid llegamos a la conclusión que la capital de España es una fiesta. Su bullicio y creatividad culinaria, para la diversión y la copa, recuerdan el célebre título que Ernest Hemingway puso a los Seguir leyendo

Manos de pólvora

Paula Nevado

El vasto mundo de la alimentación y las bebidas es impredecible y azaroso, y también sorprendente y hasta divertido. Por ejemplo, el canal de hostelería, restauración y cafeterías (HORECA) sale de la crisis como un huracán imparable que nunca para de crecer. En Barcelona y Madrid, pero también en ciudades Seguir leyendo

No rechaces todo lo que desconoces

Paula Nevado

“Desengáñate, Pepe, los productos ultraprocesados son muy malos”. Mi amigo, el doctor Rodríguez Agullo, un internista de los de antes, o sea, con ojo clínico, está muy enfadado este mediodía a pesar de que ya se tomó de aperitivo su cerveza acompañada de una tapa de champiñón en salsa. Lleva Seguir leyendo

Una breva por Semana Santa

Paula Nevado

En ocasiones nuestra cabeza sueña por su cuenta estando (o eso creemos) bien despiertos. Este es un episodio bastante descrito por la psiquiatría. No es nada raro y mucho menos perjudicial o maligno. Es habitual que notemos la frescura del agua en nuestras manos al resguardarlas del frío en los bolsillos, Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.