Etiqueta: cocina tradicional

No te hagas selfies en La Casa del Pozo, por favor

Paula Nevado

Los rincones secretos ya no existen, o dejan de serlo en el instante mismo en que los encontramos pues los desvelamos al mundo a través de Internet. Pero en ocasiones deberíamos atemperar esa ansia desesperada tan contemporánea de exhibirnos nada más pisar ese lugar que se tiene por notorio, reconocido Seguir leyendo

Contra la comida “normal”

Teresa Muñiz

No acaban de callarse los que atacan la comida creativa (o alta cocina) con el pretexto de defender la cocina tradicional, o cocina normal, como también la llaman. A estas alturas del siglo podría pensarse que los beneficios que derrama esa detestada cocina de autor sobre los fogones normales son Seguir leyendo

La sorpresa de lo conocido

Teresa Muñiz. Acuarela s/ papel Fabriano 22,5 cm x 14,5 cm 2008

Es normal que las faenas de la vida no salgan redondas siempre, y menos aún cuando se trata de cocinas, restaurantes y vinos. Es habitual que suceda algo inoportuno, incluso en esa casa que no falla nunca. No obstante, existen salas que frecuentas y no recuerdas que se te haya atravesado un contratiempo notable. Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.