Etiqueta: 1-O

Ese ogro llamado 155

Paula Nevado

Ahora resulta que el nuevo ogro se llama 155, ese artículo de la Constitución nunca utilizado pero que los independentistas catalanes y su ruidosa cohorte de palmeros han resuelto definir como el mal absoluto, aquello que llevará el conflicto catalán al clímax del enfrentamiento y al cisma definitivo con España. Seguir leyendo

De nuevo las banderas

Paula Nevado

El pasado lunes muy de mañana, al caminar hacia el trabajo, me sorprendió el intenso colorido de numerosas banderas españolas moteando decenas de fachadas. Por un momento sentí la opresión del flamear patriótico de antes. Pero no eran las banderas de antes, eran los mismos colores que se oponían con Seguir leyendo

1-O o la vergüenza

Paula Nevado

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pronunció la noche del domingo día 1 esta frase que seguramente comparte la mayoría: “Hoy ha sido un día triste para nuestra democracia, la imagen exterior de España y sobre todo para la convivencia”. Un día que cerró con el alborozo del movimiento Seguir leyendo

La grieta catalana

Paula Nevado

La enorme grieta que vino creciendo en el muro del embalse se abrió al fin. Las aguas del pantano ya bajan roncas y legamosas por las ramblas catalanas (sí, también por las Ramblas). Todos los catalanes y la mayoría del resto de españoles estamos en tensión. Ahora nadie sabe si Seguir leyendo

Cerrar

Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.