Categoría: Buena digestión

Santa Aparecida

Paula Nevado

La mayoría de los humanos buscamos comer bien y rápido así que nos pincha el hambre. Entonces, importa poco llevarnos a la boca esto o aquello, sino saciarnos para amainar la tempestad desatada en el estómago. En esta situación, es más importante el cuánto que el qué. Nos ocurre a Seguir leyendo

La carne, otra paradoja española

Paula Nevado

España es un país de tantas paradojas que convivimos con nuestras contradicciones como si tal cosa. Son innumerables. La última, y enorme, es que cuando más necesitados estamos de gobierno, perdemos cuatro años enredados en un “no es no” como si ese mantra fuera provechoso para alguien. Pero no voy Seguir leyendo

Naturaleza y furia

Paula Nevado

Esta mañana, desayunaba un buen plato de granada desmenuzada, una raja de melón, tostada montada de jamón york y café con leche. En tiempo de ventanas abiertas como en el que nos deslizamos, se cuela a menudo la voz de la radio vecina. La Ser se hacía eco del enésimo Seguir leyendo

El aperitivo: curar con la palabra

Paula Nevado

El aperitivo es un clásico en España, un hábito, una necesidad, una cura. Es como un árbol frondoso en el que crecen enormes y alargadas ramas que en su tiempo nos alumbran con flores multicolores y olorosas. Le llaman también tomar un café, una copa, unas cañas, unas risas o Seguir leyendo

Buen verano

Paula Nevado

El sol, la playa, el monte, los amigos, los recuerdos, más sexo, largos paseos, el atardecer, la tormenta, la siesta, la desgana, la risa, la caricia, la mirada, la excursión, el bocadillo, el agua y los refrescos, la tortilla, las ensaladas, las latas, el melón, la sandía, la conversación, las Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.