Categoría: Buena digestión

Cadáveres sin velatorio

Paula Nevado

Por sorpresa, de un día para otro, desde la intervención una tarde del presidente del Gobierno en televisión anunciando que había dispuesto decretar el Estado de Alarma en España, todo cambió; el mundo que hasta ese momento percibíamos y sentíamos pasó página, nuevo capítulo acaso; otro cuento en la secuencia Seguir leyendo

Todos preguntan por recetas

Paula Nevado

Desde que un decreto nos enclaustró en casa, casi todos los que me llaman preguntan por una receta; qué clase de arroz utilizo o qué le puede poner más a tal ensalada. También se quejan de que conciliar es un infierno, que mejor sería la fiebre del virus que aguantar Seguir leyendo

El triste lamento de la persiana al cerrarse

Paula Nevado

Espero en soledad al compañero de almuerzo en el restaurante. Bueno, no exactamente solo: junto al ventanal que da a un sol de primavera alta, tres extranjeros (¿hablan portugués?) comen y bromean entre risas y dos buenas botellas de clarete. Nadie más. El camarero – no sé si prudente o Seguir leyendo

Clérimans en el restaurante

Paula Nevado

Almuerzos sorprendentes en mis primeras semanas del año. El miércoles último resultó que al entrar en la sala del restaurante, me di de sopetón con dos mesas ocupadas por religiosos impecables, prelados entre los que se encontraba un cardenal al menos, puede que dos arzobispos y, en todo caso, cuatro obispos. Seguir leyendo

El amor en tiempos del coronavirus

Paula Nevado

Hoy fui a comer a un buen restaurante peruano de menú. Lo hago en ocasiones, cuando quiero voltear en la cabeza (oveja que rumia) algún tema de la oficina o acaso echar a pelear (tesis contra antítesis) asuntos difíciles de resolver. Me conocen. Casi siempre pido lo mismo: causa limeña Seguir leyendo

Más debates garbanceros

Paula Nevado

En el metro se atiende al móvil con todo esmero, se espera – tieso y quieto – agarrado a sus barras o apoyado en las puertas, y es habitual que encontremos una o dos personas por coche leyendo libros a primera hora de la mañana. Hace unos días reparé en Seguir leyendo

Coronavirus: el móvil, en cuarentena

Paula Nevado

¿Qué es un móvil? No debemos confundirlo con el teléfono. No tiene nada que ver. El teléfono fue sólo un medio para comunicarse. Uno más en la historia. El móvil es todo: la vida y la muerte; la libertad y nuestra cárcel; el sosiego y el estrés; el juguete que Seguir leyendo

La furia de los surcos

Paula Nevado

Cuando hablamos de que estamos jodiendo bien al planeta, debemos entender al mismo tiempo que el primer tocado por la agresión es aquel que vive apegado a la tierra y solo de ella se mantiene. Si la joven Greta Thunberg, tan alejada del infierno cotidiano del precio de la patata, Seguir leyendo

El boom de las verduras

Pepe Nevado

El divulgador culinario Mikel López Iturriaga se fue hasta Madrid Fusión para preguntar a tantos cocineros mediáticos, entre coñas y veras, cómo creían que venía el año 2020 gastronómico; qué trazas apunta; qué crece y qué productos o platos se desechan. Y claro, la mayoría de los interrogados coloca la palabra al Seguir leyendo

Viva el impuesto

Paula Nevado

Corregir la mala alimentación en Occidente (que ya contagia a casi todo el mundo) moviendo al alza los impuestos es algo así como pretender erradicar, digamos que el cáncer de pulmón, con las pamemas del brujo de la tribu. Tranquiliza a algunos y refuerza el poder de la superstición, que Seguir leyendo

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.