Bajemos las banderas (III)

Dibujo de Paula Nevado
Fotografía: Dibujo de Paula Nevado

 

FIERA REAL

La realidad mana de la memoria.
La que nos cita no la entiendo:
su lengua no besa,
ni el pan es ácimo:
solo bordel de acontecimientos.

La memoria con su hálito
y la caricia en el corazón,
descubren sentencias tan ciertas
como el olvido y su miedo.
También el amor reprimido
enmarañado de cieno.

La memoria luminosa
(flor en el árbol al viento
de Van Gogh)
nos toca con su navaja
descubridora
abriendo el mundo
que no nos dejaron ver.

Hurgar en ella es certeza
de tesoros
y caballos valientes en carrera,
lo genuino a resguardo de la
fiera imaginada de lo real.

 

 

MÍNIMO SOPLO

Gorgogea el crisantemo
y tú dices amén
como si su olor fuera todo:
trueno de soplos,
avaricia del suspiro,
jazmines evaporados.

La fuerza del ciclón
se desprende del párpado
que mueve las estrellas,
cornea al mundo
y expande la memoria
del pasado que llega.

La brisa abre tu corazón tibio
hasta convertirlo en rosa amarilla
y mariposa blanca amanecida.
El sueño de la onda en el agua
nos regó el alma
hecha tormenta por un siglo.

PAULA NEVADO
A Paula Nevado, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo. Puedes seguir su trabajo en Instagram: @paula_nevado

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.