Bajemos las banderas (I)

Dibujo de Paula Nevado
Fotografía: Dibujo de Paula Nevado

LA MANO SOBRE EL ALFÉIZAR

 

No dejes pasar este momento,
la mano reposada sobre el alféizar
con todo el mundo permitido a la vista.

Presientes la brisa arroyo abajo
y la defensa sonora del verderón
te ensancha el pecho.

La luz de junio se hace plata
y crea la eternidad
en este instante.

Los árboles en el horizonte,
centinelas del aire,
cuidan de la zorra y el cuco.

Y un aprisco desmochado
se defiende del vuelo
de la almarciga de colmenas.

Acaricio sin pretenderlo
la piedra caliza que me roza la mano.

La rapaz amiga ya vuela,
prepara la comida.

Todo se mece
en un polvo amigo.

El temblor del sol
me marca la cara.

Como si fuera
el único Dios en la tierra.

 

 

 

Así, escuálidos, como asustados ante el abrazo recio de la yerba y los
cíclopes verdes que les vigilan. Esa es su condición, proporcionar belleza
liviana y darse el gusto de colorear la débil brisa de la tarde.

 

 

 

PAULA NEVADO
A Paula Nevado, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo. Puedes seguir su trabajo en Instagram: @paula_nevado

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.