Septiembre

Paula Nevado
Fotografía: Paula Nevado

Desde el balcón del primer día de septiembre se ve un patio institucional, político y económico que no sorprende; es más o menos el que podía preverse antes de la modorra de agosto: una derecha airada decidida a hacerle la vida imposible al Gobierno, y éste, empeñado en buscar los apoyos de quienes le dieron la investidura en el Parlamento para que haya Presupuestos Generales del Estado el año próximo. Y el problema catalán que continúa descarrilando.

De entre las toscas paletadas de este fresco destaca el color cetrino de Quim Torra por su persistencia en el encono (raca raca) y cómo, efectivamente, permite gobernar a Puigdemont, a través de él y desde Bélgica. A ambos les anima, además, el subidón que provoca en el mundo separatista las muy significativas fechas próximas de la Diada y el primer aniversario del 1-O, pues su celebración deberá de ser cumbre. También es llamativo el flamante papel (bueno, en realidad, reedición de las políticas de tierra quemada) que interpreta el PP de Pablo Casado: dureza extrema, algarabía sensacionalista sin fin y la determinación de “no dejar pasar una” a los socialistas. Y todo ello se manifiesta en el mismo tiempo que disputa con Ciudadanos la hegemonía dentro de la derecha a cara de perro.

 

Sin certeza del futuro

 

Así que el Gobierno, incluso si llegara a un acuerdo presupuestario, y más, con Unidos Podemos, PNV y otras minorías parlamentarias, podría quedarse pegado en la baldosa de la Moncloa de persistir la crudeza mesiánica catalana. Pero esto ya se verá.

Por lo demás, la agenda política mundial no deja de ser trastocada por los continuos terremotos que genera “la fiera de Trump” y las consecuencias que estos tienen en Europa, China, Rusia y los llamados países emergentes. La incertidumbre ayuda a la desaceleración económica en Europa y la inquietud por la avalancha migratoria africana da brillo y esplendor a la extrema derecha. Hasta la determinación de sacar los restos de Franco de la fosa en El Valle de los Caídos está aflorando más añorantes del dictador de los que se podían imaginar.

Así pues, es tiempo solo para políticos inteligentes, habilidosos y comprometidos con el país. El día a día es tan imprevisible que no hay respuestas para todos los sobresaltos. Toca a este Gobierno convivir también con un sentimiento parecido a la angustia permanente del trabajador con contrato temporal: esfuerzo máximo y ninguna certeza de éxito futuro.

PAULA NEVADO
A Paula Nevado, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo. Puedes seguir su trabajo en Instagram: @paula_nevado

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.