Nuevos tiranos

Paula Nevado
Fotografía: Paula Nevado

Numerosos pensadores sociales vienen alertando en los últimos años del crecimiento en número y vesania de los tiranos. La democracia se diluye, donde la hubo, y en su lugar crece el autócrata y la radicalidad, y allí donde nunca existió, el dictador engorda y se afianza en el poder. Los ejemplos son numerosos y cada día  más inquietantes.

Recordemos en tres líneas al flamante rey de Arabia Saudí, Salmán, que a los pocos días de hacerse con el trono apresó a la élite de su país que se le antojó contraria, y la saqueó y humilló hasta que admitiera (y sufriera) quién estaba al mando de la monarquía wahabita. Hoy, este hombre anuncia un viaje a Tel Aviv y se dice que ambiciona un acuerdo con Israel para atornillar a Irán. ¡Ahí es nada! Acabar con el caudaloso manantial que riega al chiismo con la ayuda del judío.

O la reciente resolución del Partido Comunista Chino (PCCh) que elimina el tiempo que limita los mandatos del presidente Xi Jinping. Éste ha decidido ser presidente vitalicio, para siempre, eterno como Mao. Adiós pues a la China de la nomenclatura de los siete (o nueve) hombres en el poder que decidían entre abrazos y desavenencias; con alianzas, vendettas y hasta destierros. Ahora Xi Jinping será el todo, el líder para siempre que aspira construir el régimen más controlador y poderoso de la historia de la humanidad.

Porque vamos de récord en récord. Observemos la otra cara de la misma medalla: el poder económico. También aquí tenemos jugosas noticias que nos trae la última revista Forbes. Resulta que Jeff Bezos, el CEO de Amazon, no es sólo el hombre más rico del mundo, sino el que por primera vez en la historia acumula una fortuna personal superior a los 100.000 millones de dólares (exactamente 112.000). Luego le sigue una larga lista de riquísimos más, buena parte de ellos provenientes de las tecnológicas también (Bill Gates, Mark Zuckerberg), la industria y la especulación financiera (Warren Buffet), la venta global y masiva de consumos diversos (Bernard Arnaut, Amancio Ortega…) y hasta los reyes del barato, donde escala posiciones nuestro Juan Roig, dueño de Mercadona. Vamos, que los veinte más ricos de la tierra acumulan  tanta pasta como billones suma el PIB de un país de 128 millones de personas como México.

 

Los nuevos parias

 

Y todo esto sucede sin que se aprecie el más leve espasmo social, sino bien al contrario, se celebra al rico y poderoso al que se admira y respeta. “Lo ha conseguido, ole sus…”. Sólo algunos intelectuales quisquillosos y molestos y los demócratas que aún no se creen arrollados por el nuevo tiempo, alertan de los malos pasos que da el mundo. La desmovilización es casi total. Sólo guerra de guerrillas en las redes contra las empresas más agresivas y un silencio casi total ante las graves decisiones de tiranos en expansión.

Las pocas noticias llamativas y nuevas que llegan vienen del mosqueo en aumento de los nuevos parias de la tierra hartos de las  condiciones laborales calamitosas, que se les viene imponiendo, y que los estudiosos sociales equiparan a las que tenían los mineros del carbón centroeuropeos de mediados del siglo XIX. Comienzan a ponerse en huelga. Claro que la lección más luminosa la acaban de dar las mujeres el pasado jueves 8. Pero de ello tenemos sobrada y feliz información los últimos días.

PAULA NEVADO
A Paula Nevado, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo. Puedes seguir su trabajo en Instagram: @paula_nevado

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.