Nunca acertamos

Paula Nevado
Fotografía: Paula Nevado

Sintetizo una nómina de noticias relevantes que nos trae la última semana:

– El Presidente de la Generalitat anuncia el referéndum independentista para el 1 de octubre y desvela la pregunta que se hará: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?”
El Banco Popular es comprado por el Santander por un euro ante su quiebra inminente.
– El Tribunal Constitucional falla contra la amnistía fiscal que promovió el primer gobierno de Rajoy en 2012.
El exdirector del FBI acusa a Trump de mentir y tratar de frenar la investigación rusa. El Presidente le acusa, a su vez, de filtrador.
– Los torys británicos a punto de perder el gobierno del Reino Unido tras la celebración de las elecciones del 8, que habían convocado para reforzarse ante la negociación del Brexit con Bruselas.
– Los salarios caen por primera vez desde 2013 cuando se celebra la recuperación económica y repunta la inflación.

En base a las consecuencias que traen buena parte de estos acontecimientos irá discurriendo nuestro año político y, acaso, más allá de 2017. Hay que destacar en primer lugar que el mundo continúa cabalgando sobre el guión escrito por un surrealista. Nadie pudo imaginar jamás que un alto cargo del FBI llamaría un día mentiroso al inquilino de la Casa Blanca en un Comité del Senado; ni nadie advirtió a Theresa May (ni siquiera la pitonisa) de que estaría a punto de abandonar Downning Street 10.

La Iglesia española y un nutrido grupo de congregaciones y prelaturas religiosas, con preeminencia del Opus Dei, tan precavidos y habitualmente tan sabios ellos, nunca imaginaron que su banco de preferencia habría de alcanzar el increíble valor de 1 euro. Y si además, como apuntan algunas crónicas -“El Popular gestiona 5.400 millones de órdenes y fundaciones de la Iglesia y el Opus Dei”, leemos el sábado en Elconfidencial – sería más propio calificar de diluvio que tormenta aquello que les desbarata sus intereses.

La amnistía fiscal, auspiciada por el gobierno de Rajoy a mediados de 2012, suscitó un vivo interés entre no pocos delincuentes de cuello blanco. Los socialistas recurrieron al Constitucional y el jueves pasado el gobierno recibió una de las más sonoras bofetadas propinadas por esta institución en años. Hasta el magistrado Andrés Ollero, antes diputado popular ultraconservador, se sumó al fallo en contra. En fin, cuando todo está dispuesto para que nos olvidemos de la crisis, y siendo la precariedad laboral y los bajos salarios el gran problema pendiente, resulta que damos un paso atrás.

Así las cosas, a los únicos que se les puede augurar un futuro boyante es a los bufetes de abogados, pues los damnificados por el derrumbe del Popular irán a por todas pertrechados de grandes leguleyos y todas las influencias a su alcance. También gozará el sensacionalismo mediático que dispondrá del material más increíble y apetitoso. Trump y su delirante aventura, el proceso de secesión de Cataluña en su momento más decisivo y la Iglesia católica defendiéndose de la ruina que le trae el fulminante The end del Popular, son platos más que suculentos para disfrutar de un verano que se nos presenta (otro más) tórrido. Resta por hablar, eso sí, del socialista Pedro Sánchez. Si su lengua reaparece tan larga como anuncian los agoreros, 2017 será definitivamente un año completo.

A PAULA NEVADO, su inquietud y sensibilidad familiar, le han llevado a formarse en diferentes disciplinas creativas y trabajos artesanales. Desde hace años se las tiene con la luz y sus caprichos para adobar con ellos las imágenes que le interesan. Con esta colaboración traslada de manera abierta la búsqueda del mundo que solo puede capturar su ojo.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes o el cine tienen aquí cabida cuando vengan traídas por el buen sentido y la oportunidad.

El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, y de miedo a casi todo.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por recetas que abandonan de inmediato porque ninguna tiene éxito.

En esta especie de equivocación colectiva en la que nos hemos embarcado, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso día a día con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.