Disparar a los pactos

Disparar a los pactos
Fotografía: Disparar a los pactos
Disparar a los pactos
Disparar a los pactos

A todo el mundo se le ve confuso y bastante hastiado (¿tan pronto?) ante el baile de encuentros y desaires que protagonizan los partidos políticos que buscan una salida en forma de gobierno a las elecciones de 20 de diciembre pasado. Al no entender del todo cómo el acuerdo de dos partidos, que suman 130 escaños, pueda conducir a la formación de gobierno, dan por buena la versión demoledora de aquellos otros que están porque nada fructifique, salvo que sean ellos los que formen el gobierno.

Así pues, al acuerdo PSOE-Ciudadanos, que se concreta en un extenso texto de corte socialdemócrata bien construido, se le tilda de papel mojado y a otra cosa mariposa, o sea, al raca-raca de que pase el tiempo y «ya veremos qué cara trae la primavera». Pero si observamos, sin la pasión que nubla el pensamiento, el momento político que protagonizan Pedro Sánchez y el PSOE estos días está resultando bien positivo: se ha pasado de un muro de vetos a un largo texto de acuerdos con indefinidas hojas en blanco a donde seguir anotando compromisos.

La peregrina y bastante ruin (por aquello de que sólo la mueve el empleo de un puñado de cuadros de diversos partidos) campaña contra la desaparición de las Diputaciones, las dudas sobre si se derogará, o no, la reforma laboral del PP, o si  vamos a renegociar el contrato de España con el Vaticano, no son sino cortinas de humo que pretenden arrumbar en la penumbra el primer logro político en la nueva España que desmocha al bipartidismo.

A pesar del ruido ambiente -pues a gran parte de los campanarios les viene bien el rum rum de nuevas elecciones–  nuestros políticos, incluidos los de Podemos, (orillemos a Rajoy, pues él mismo se aparta) no lo vienen haciendo tan mal. Después del error de Iglesias de empezar la casa por el tejado exigiendo ser el Vicetodo en un Gobierno presidido por un Sánchez agradecido, casi todo empieza a ir mejor.

Tengo la impresión de que socialistas y  Ciudadanos han hecho público sólo el primer acto de una obra a tres que, a partir de ahora, debe continuar escribiéndose por más manos. El segundo acto será cómo supera Sánchez la investidura y el tercero la formación de un gobierno.

Este libreto con más de dos personajes para que la trama fluya y sea más rica y compleja, no creo que Podemos y PP puedan hacerlo descarrilar con facilidad. A medida que pasa el tiempo -ese gran condicionante de este enredo político- les convendrá ser más actores que alborotadores en el gallinero. Hasta el PP pudiera sumarse al proscenio. Algo tendrá que ver con todo esto «el martirio de san Lorenzo» al que vienen sometiendo a Rajoy en su alucinante paseo por los grandes medios de comunicación de los últimos días. Cuando termine el achicharramiento intentarán hacer creer que su martirio sirvió para redimir al PP de sus culpas. Y otro líder vendrá proclamando su limpieza.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.