Salimos de la crisis

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Fotografía: Salimos de la crisis
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Salimos de la crisis

Salimos de la crisis pero no hay semana que dejemos de tener dos o tres noticias que lo ponen en duda. Sí, salimos de la crisis pero la brecha salarial sigue creciendo, existen millones de trabajadores que ganan menos de 1.000€ al mes y la caravana de emigrantes económicos españoles sigue bien activa. Para colmo, Bruselas avisa que el Gobierno que salga de las urnas navideñas ha de empezar su mandato recortando 9.000 millones de euros de los Presupuestos del Estado.

Salimos de la crisis y nuestro presidente Rajoy arrastra a toda la clase política (confiemos que no a toda la nación) hasta el pudridero catalán para que lo apoyen cuando comiencen los porrazos. Si el nacionalismo catalán continúa su escalada separatista, de la chistera del artículo 155 de la Constitución puede que salgan alimañas y no inofensivos y adorables conejitos blancos.

¿Pero están nuestros políticos en campaña dispuestos a defender el uso de la mano dura del Estado cuando a éste se le pone en la grave tesitura de romperlo? Me temo que no. Los candidatos a disputar el Gobierno de España están en otras cosas. Sin ir más lejos el líder de Podemos tocaba la guitarra en el programa de televisión El Hormiguero el mismo día que su formación anunciaba con la alegría del que acaba de obtener una medalla de oro olímpica la incorporación del general Julio Rodríguez a su candidatura por Zaragoza. También en la misma jornada que Rivera extendía como un mantra la buena nueva para la empresa y nuestra economía que trae el programa de Ciudadanos, Luis Garicano, su gurú económico, ese superhombre que se coloca a sí mismo en los pedestales de Hayek o Keynes y quiere ser el contemporáneo que somete a Stiglitz, afirmaba a la prensa que: «Es fácil demostrar que no vamos a defender al Ibex (…) Creo que la captura del regulador de la competencia por las grandes empresas es la causa de la crisis, porque no compiten adecuadamente. La política defensa de la competencia en España es sumisa a las empresas del Ibex35«.

Si los partidos nuevos están es estas, en que andarán los clásicos. La impresión que traslada su puesta en escena mediática -ora dulzona o ingeniosa en programas masivos de televisión, ora retadora y torpemente masculina en los telediarios- no calma nuestra preocupación. Porque anuncian una cosa y al rato la contradicen o matizan, resultando que ni sus propios equipos de campaña se aclaran. Todo se desarrolla en un enorme barullo de citas, palabras y poses.

En esta situación bastante atropellada hasta se ha deslizado que Rajoy estaría dispuesto a reformar la Constitución. ¿Globo sonda o enésimo error?
Es de temer por tanto que -salvo que el frente catalán concentre todo el fuego- de aquí hasta el 20-D nos entretengan con acordes de guitarra, bailes exóticos y otros descubrimientos insólitos de las habilidades del candidato.
De esta manera no se comprometerán a nada salvo que caerán de vez en cuando en el ridículo. Pelillos a la mar.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.