Nuevo Discurso

A Rajoy se le complica la agenda electoral. En las últimas semanas ha cambiado demasiado el panorama como para que se lo juegue todo al crecimiento económico y la recuperación del empleo. Sobre Europa sobrevuela de nuevo el fantasma de la recesión, la tercera desde el derrumbe de 2008; los mercados bursátiles vuelven a los nervios, caen nuestras exportaciones de manera preocupante y la recaudación tributaria se estanca. Además, Merkel sigue enrocada, pese al riesgo de una nueva depresión europea, y Francia e Italia continúan en su retroceso imparable. Si todo lo anterior no fuera suficiente, en nuestro propio patio vivimos una severa crisis sanitaria a causa de una pésima gestión gubernamental sobre el ébola (que pudiera conducir a un estadio de crisis de histeria de haber nuevos contagios), y la cuestión catalana continúa despendolada y sin que nadie sepa qué puede ocurrir mañana.

Este cóctel es lo suficientemente explosivo como para que el gobierno, su partido y grandes apoyos puedan digerirlo con el simple eslogan de «la recuperación en marcha». En Moncloa ya lo han advertido porque desde hace varios días los mantras sobre recuperación y empleo se les caen de la boca pues son pocos quienes les creen. Tienen que ponerse manos a la obra y construir otro discurso con total rapidez. Y lo más probable es que estén en ello. Lo tienen difícil aunque pronto veremos como el gobierno ha inventado nuevas recetas para salvar a España de un nuevo naufragio.

Porque según el gobierno «las cosas se han venido haciendo bien» y sus reformas «han sido aplaudidas por todo el mundo». Lo que ha fallado ahora no es España sino Europa, algunos países emergentes como Brasil, que tanto nos toca, y este mundo nuestro que no deja de darnos sustos como el de Ucrania o el nacimiento de un nuevo Califato Islámico violento que mantiene al mundo musulmán y Occidente en un alarido.

Con estos materiales y una progresiva agresividad verbal contra «el creciente frente de izquierdas que amenaza a España» fabricará un nuevo relato para evitar una hecatombe electoral en mayo. Porque lo único que importa ahora son las elecciones.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.