Paraísos

Foto de familia del G-20 celebrado en San Petersburgo
Fotografía: Foto de familia del G-20 celebrado en San Petersburgo
Foto de familia del G-20 celebrado en San Petersburgo
Foto de familia del G-20 celebrado en San Petersburgo

El G-20, ese foro que algunos llaman el gobierno del mundo, ha mantenido hace unos días su reunión anual en San Petersburgo. Desde Obama hasta la presidenta de Argentina, Cristina Fernández (y Rajoy también, perdón), todos posaban sonrientes en el instante mismo en que las agencias internacionales de noticias escupían el comunicado de que van a ir a por los paraísos fiscales. No es la primera vez que lo largan. Desde la cumbre de 2009 -esa en la que el entonces presidente de Francia, Sarkozy, proclamó que los paraísos fiscales tenían los días contados-, en todas sus reuniones han venido insistiendo en lo mismo. Pero bien poco se ha hecho. Lo único cierto es que estas cuevas de lujo para toda clase de dinero, la mayoría sucio, siguen aumentando sobre todo en Oriente. En Europa, suizos e ingleses, aprovechan la amenaza para presentar al mundo novedades que les aportan incluso respetabilidad.

Y es muy extraño que casi no se hayan aprobado instrumentos para hostigarles porque los efectos letales para la economía mundial de estos tesoros en negro han sido tremendos. La crisis financiera del 2007/2008, que hizo temblar al mundo, vino provocada en buena medida por el decisivo papel que tuvieron en la colocación engañosa de ingentes montañas de productos tóxicos. Luego, con la subida generalizada de impuestos para atajar la ruina que nos dejó el crac financiero, han sido los eficaces refugios fiscales de multinacionales y grandes fortunas. Para colmo -y de eso estamos muy al tanto en España- se revelan como los receptores y administradores de evasores, rufianes y mangantes de todo el mundo.

¿Quiénes los amparan?. Parece claro que los titulares de los grandes capitales en ellos depositados deben ser  influyentes que los gobiernos de los veinte países más poderosos del mundo poco puedan hacer contra ellos. Pero la levedad del G-20 da para mucho más.

En realidad casi ninguna de las causas profundas que condujeron a la crisis económica mundial han sido corregidas. El capitalismo rampante y codicioso se robustece y sus principales agentes: think tanks económicos y universitarios, bancos de negocios (también llamados oscuros), las poderosas agencias de calificación y las cuatro grandes consultoras y auditoras, crecen sin permitir el concurso de otras maneras de entender el mundo.

Seis años después de que estallara la crisis, que apunto estuvo de llevarse a Europa por delante, los únicos que se han portado han sido los Estados al inyectar ingentes cantidades de dinero a los bancos para que no se cayera este templo de filisteos en que hemos convertido el mundo. Pero el esfuerzo nos ha dejado exhaustos por mucho tiempo.

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2 comentarios en “Paraísos”

  1. Muy bueno Pepe. Me parece muy sorprendente que los partidos socialdemócratas en Europa no hagan casi nada para la supresión o control de estos paraísos fiscales.Son un elemento importante en las enormes desigualdades en el mundo.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.