Una Perla Llamada Montoro. Al Vuelo 23

Montoro engolosina su discurso presupuestario almacenando esperanzas ciertas de que se estará muy cerca de conseguir el durísimo recorte del déficit presupuestario este año. Ésta fue una de las perlas de la jornada parlamentaria de ayer. Para justificar tal hazaña ha dado numerosos argumentos muy débiles y solo uno con sustancia: la recaudación del IVA al 21% que se nota. Claro que la autentica razón que le hace albergar tales esperanzas hay que buscarla en la información callada y privadísima que traen algunos altos funcionarios: “a partir del 1 de noviembre nadie en la Administración Central y tutelada podrá firmar una certificación de obras o servicios, Hacienda, con la anuencia de Presidencia, así lo exige”. Si esto es así, como parece, la bola del déficit (¿1, 1.5, 2 puntos?) será lanzada cual pelota de rugby hasta el año próximo. Entonces ya verán como proceden. El gobierno tiene experiencia en manejarse en estos carajales. Sin ir más lejos, sus pares en las comunidades de Madrid, Valencia y Galicia ocultaron déficits por razones políticas que aflorarlos les costó nada. Si Montoro logra domar el déficit, aún con trucos y mentiras, hará posible que Rajoy saque pecho y buenos titulares de prensa. Otra cosa es que Bruselas se lo crea. Pero en el entretanto la nave va. El gobierno alcanzará pronto el año de mandato y, a pesar de que España esta panza arriba, su partido continua ganando elecciones. Una fórmula para exportar.

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Un comentario en “Una Perla Llamada Montoro. Al Vuelo 23”

  1. Desde luego en el PP la miés es mucha, y muy barata, en varias Comunidades Autónomas, a pesar de las malas artes (corrupción generalizada incluido el nepotismo, etc). Además, no parece que sea cosa solo de los medios de comunicación en sus manos. ¿Será cosa del «glamour» de la derecha, o qué?.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.