En Marruecos No Hay Crisis. Primera Bienal Internacional de Casablanca

Teresa Muniz (acuarela sobre papel)
Fotografía: Teresa Muniz (acuarela sobre papel)

  

 

Teresa Muniz (acuarela sobre papel)
Teresa Muniz (acuarela sobre papel)

 

Casablanca es desde el pasado fin de semana la capital de África (y Europa) del Arte Contemporáneo. La inauguración de la Primera Bienal Internacional bajo el lema «Diálogo»  ha concentrado en la capital económica y cultural de Marruecos la obra de más de 250 artistas de 40 países . El esfuerzo organizativo es enorme y el aluvión de obra único y cimero en este país. Sin embargo, lo más llamativo de la Bienal es lo que quiere decir: de alguna manera el mundo del arte marroquí y sus artistas abandonan sus complejos y se exponen a la competencia con creadores de todo el mundo, singularmente europeos (españoles e italianos en abundancia) y africanos, pero también de otros paises árabes y de oriente.

Otra de las sorpresas de esta demostración artística viene de sus promotores y organizadores: son privados en su práctica totalidad. La presencia pública es casi inexistente, solo unas breves y discretas notas de Mohamed VI y el Ministro de Cultura en el catálogo. Y después nada. La recargada y estomagante presencia de fotos y otras alegorías del Rey han desaparecido aquí. Y más allá de la anorexia salvífica de la iconograf’ía real, la Bienal se propone el diálogo de unas obras con otras, unas culturas con otras.

Las creaciones vienen desde decenas de países y sus artistas son de todas las edades, estilos y modalidades creativas. Domina la pintura de mil estilos y materiales pero la fotografia, la escultura, el video y hasta el arte ef’ímero tienen también su presencia. Es imposible, pues, trazar una línea que nos aproxime a entender qué se expone en cinco grandes espacios de la ciudad en este mes de junio. Será el diálogo que establezcan las miradas de los visitantes con las obras y el trasiego escrutrador de tantos artistas, quienes nos traigan respuestas.

Hoy se puede decir que la vanguardia artística y Marruecos no son cosas diferentes. La llamada de este país como parada necesaria para crear y sentir permanece inalterable. Los artistas europeos y norteamericanos que iniciaron su preregrinación admirada por estas tierras ya en el Siglo XIX siguen instalándose en estos parajes. Este país continua siendo un imán para artistas de toda condición pero singularmente una adición para los pintores. Siglo y medio largo de esta presencia deja su huella. El arte marroquí, tan personal y definido como es el carácter de este pueblo, también llega trufado por  la contaminación del otro. En tanto que el europeo, el nortemericano e incluso el japonés hace décadas que fueron atrapados por los colores y los cañones de luz que nacen en este país.

La presencia española es la más numerosa tras la marroquí. Más de treinta artistas exponen obra. La manera de recalar en este puerto atlántico ha sido de lo más azarosa, aunque son numerosos los pintores españoles que llevan decenios  llamando a las puertas de la amistad con Marruecos. Es el caso de la Asociación Cultural del Mediterráneo Occidental (MEDOCC), que decidió ligar a los artistas que la conforman: Ximo Amigo, Tono Carbajo, Encarna Cepedal, Jose Freixanes, Diego Moya, Teresa Muniz, Marina Vargas y Fernando Verdugo, con Marruecos y el Magreb para siempre. Todos ellos cuelgan obra en la Bienal. Y como todo lo español, su obra es de una diversidad aplastante.  Los artistas de MEDOCC, como los demás españoles aquí presentes, no vienen de una escuela o una corriente o una sensibilidad o….  Solo tienen en común  una  curiosidad inmensa por investigar en materiales, formas, emociones y colores. Dos pintores maduros con gran obra y reconocimiento como son los andaluces Diego Moya y Fernando Verdugo se afanan en la mejor construcción de su obra saltando el Estrecho  «mil veces al año»,  el primero y tejiendo y destejiendo la piel de Sevilla hasta la eternidad el segundo. Está también Teresa Muniz, la buscadora de  colores desde su sueño atlántico y su altísima exigencia intelectual.

Casablanca y Marruecos, para sorpresa de la mayoría, también comienzan a desplazarnos también en materia tan sútil y definitiva como es el arte. Hoy el problema de España no es solo el económico.

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2 comentarios en “En Marruecos No Hay Crisis. Primera Bienal Internacional de Casablanca”

  1. MUY BUENA IDEA, ESTAS DOS IMÁGENES DE TERESA MUÑIZ Y DE ENCARNA CEPEDAL, DOS GRANDES ARTISTAS, COMPAÑERAS DE ESTA BIENAL CASABLANQUESA. EL ESFUERZO QUE ESTÁN HACIENDO EN EL PAIS VECINO ES ENCOMIABLE, SOBRE TODO, Y COMO TÚ DICES, PORQUE LAS AYUDAS OFICIALES BRILLAN POR SU AUSENCIA, AUNQUE MEJOR ASÍ, PUES NO HAY DEUDAS DE PLEITESÍA…
    SIN EMBARGO, HAY QUE DECIR QUE CON LAS BUENAS INTENCIONES SOLAMENTE NO BASTA, Y EL EVENTO PECA DE DEMASIADO «BRICOLAGE» A TODOS LOS NIVELES, DESDE LA FORMA DE PREESENTAR LAS OBRAS (SIN AGRUPACIONES TEMÁTICAS O POR PAISES QUE ORIENTEN AL ESPECTADOR), HASTA LA ELECCION DE LOS LUGARES DE EXPOSICIÓN, DEMASIADO DISPARES ENTRE SÍ (CONFRONTAR EL MAGNÍFICO ESPACIO DE LA CATEDRAL CON EL PRETENCIOSO Y UN TANTO REVENIDO DEL SOFITEL)
    DICHO ESTO, TENGO QUE DECIR QUE ESTAR ALLÍ, PARTICIPANDO, ES UNA EXPERIENCIA MUY INTERESANTE Y QUE PARA MÍ ES UNA CONTINUACIÓN EN LOS «MIL Y UN CRUCES DEL ESTRECHO», COMO TÚ APUNTAS, PARA SEGUIR EMPUJANDO EN LA BUENA DIRECCIÓN QUE EL AMBIENTE DE MARRUECOS VA LLEVANDO. ¡ADELANTE!

  2. Bien por nuestros artista y bien por Casablanca.
    Seguro que tenemos mucho que aprender del otro lado del Estrecho, pero para eso tenemos a nuestra MEDOCC.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.