Agotados

Hace año y medio, cuando Zapatero podó los sueldos de los funcionarios y, de paso, se rebanó el cuello, un asesor bien notable de los mercados dijo al periodista lo que sigue: «Europa ha dejado de ser un ejemplo para el mundo, ahora es su problema (…) pero hay algo más preocupante, sus líderes políticos no lo creen». El periodista colgó el teléfono y como buen europeo se dijo eso de «¡cómo son estos yankis…!». Sin embargo esta conversación nunca la olvidó. Cada mes que pasó desde entonces, cada gobierno europeo que caía, cada crisis aguda de deuda que se sucedía traía sus palabras como una lápida vigilante. ¿Será verdad que somos el problema del mundo, un mal ejemplo, un estorbo innecesario?. Ahora creo que sí, ahora empiezo a convencerme de que aquel analista con ferrari tenía razón, porque aquí hemos vivido demasiado bien los últimos años y ahora tenemos que pagar la factura del hotel y las copas.

Ocurre sin embargo que Europa es demasiado grande y diversa, un continente de ricos y pobres, con su norte y su sur. Los ricos del norte han decidido que el problema eran los pobres del sur, tan manirrotos y disfrutones, y tratan de que seamos nosotros quienes paguemos la fiesta de Europa aunque ello nos lleve al paro y la pobreza. Y nosotros, dóciles, hacemos nuestros deberes de tal manera que todo el sur europeo está ya en cueros. Pese a todo subsiste un problema: los mercados estiman que el esfuerzo no es suficiente, exigen que Alemania y otros ricos se mojen. Pero ellos se han acantonado. El sur ya está en pelotas en tanto que el norte se resiste a despojarse del frac. El sur cumple con su deber hasta la humillación pero el norte no.

Queda la decisión clave de que Alemania deje al Banco Central Europeo que compre deuda de los estados miembros de UE sin más restricciones que las técnicas y permita la emisión de eurobonos respaldados por el mismo banco. O Merkel cede por aquí o más pronto que tarde los mercados también la desnudarán a ella. Eso sí, cuando llegue ese momento en el sur estaremos completamente helados.

 

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.