Escuela

El profesorado se moviliza
Fotografía: El profesorado se moviliza
El profesorado se moviliza
El profesorado se moviliza

Se abre un conflicto grave con la escuela en España. Hacía muchos años que profesores y maestros no desplegaban las pancartas. Nuestro sistema educativo siempre ha vivido zarandeado por un vaivén de opiniones críticas a causa de sus ineficiencias y la presión interesada de la derecha y la iglesia, pero en raras ocasiones se llegó a producir la irritación actual de los educadores.

La situación ha cambiado las últimas semanas. La derecha, de nuevo en los gobiernos de forma abrumadora, encara su política de ahorros podando la enseñanza. Podía haber señalado otros gremios pero se ha decidido por tocar al educador con preferencia. La explicación que da sobre tal proceder la expresa en números pero no parece que el ahorro generado al dejar de contratar unos cuantos miles de profesores arregle las cuentas autonómicas. Debe de haber otros motivos más cercanos al interés propio o ideológico.

Sucede algo parecido con el castigo al que somete a los sindicatos. Es verdad que las organizaciones obreras no viven su etapa más gloriosa pero de ahí a ser tratados poco menos que como morralla social media un vasto trecho.

Ni maestros ni sindicatos son el problema principal de la crisis presupuestaria española pero sí los primeros a los que se ha señalado. La moraleja que trae esta evidencia causa pánico: para arreglar el presente podamos la escuela pública que es la base de casi todo, en especial, trampolín para la igualdad de oportunidades y sala de entrenamiento para la libertad.

Y por si no pareciera suficiente, yugulamos aquellas organizaciones llamadas a defender los derechos del trabajador que seremos mañana. Está claro que algunos aprovechan las oportunidades que ofrecen las crisis mejor que otros.

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.