Grandes Multas a los Periodistas que Calumnian, esa es la Buena Vía. Al Vuelo 12

Ayer conocimos un fallo judicial esperanzador: se multa a un periodista, Miguel Ángel Rodríguez (bueno, lo es de título pero ahora no se sabe muy bien a qué se dedica principalmente) por injuriar de manera grave al doctor Montes, al que llamó nazi con reiteración en más de una tertulia televisiva. 

Y decimos esperanzador porque las fuertes multas son un magnifico antídoto contra esas bocanadas feroces de estiércol, que llaman libertad de expresión, proferidas por no pocos periodistas y allegados desde los medios de comunicación contra todo aquel que no les cuadra por las razones que sea.

La calumnia y la injuria son un mal ya endémico de nuestra joven democracia. Ni jueces, ni fiscales, ni gobiernos, ni mucho menos editores, pueden con ellas. Diversas sentencias del Constitucional y del Supremo han dado pábulo a una locura mediática que, a fuerza de ser atorrante, ya casi ni duele.

En privado todos, incluidos jueces y fiscales, dicen dos cosas contradictorias: hay que poner coto y no es posible hacerlo con las leyes actuales. Es verdad que el secuestro de los medios o la pena de prisión por un delito de opinión son rechazables. Pero no así la pecuniaria. Medir la palabra que vas a decir o meditar sobre lo escrito, debería ser (lo fue antes) un elemento principal del oficio del periodista. Esto ya no se hace. Prima el escándalo y el espectáculo porque así lo quieren lo editores y…. porque nunca pasa nada.

Y son precisamente aquellos que vienen de adorar las dictaduras, la fascista o la comunista, y los jóvenes recién llegados a este guateque de improperios y desvaríos, quienes se han apoderado de la palabra libertad para hacer con ella lo que les viene en gana. Cuando no interesa buscar la verdad y la noticia no vale un pimiento, ocurren estos esperpentos.

Por ello nadie quiere significarse en la defensa de la decencia pública. Así, por esa gran vía que son los medios de comunicación circulan los matones de la palabra como si tal cosa. Son los que mandan. Dicen que hacen subir los shares. Ja!

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.