Comunicación Política

Al comienzo de la pasada semana el PSOE tenía medio candidato para presentar en las próximas legislativas, desde el jueves, sin embargo, tiene dos: Zapatero y Rubalcaba. El Presidente y quiénes le han ayudado a planificar el cambio de Gobierno, y mucho más, han acertado o, para ser menos efusivos, han levantado el mejor cesto posible dadas las mimbres a su disposición. Han rescatado del lodo de la crisis aquellas pepitas que aún brillan y pretenden levantar sobre ellas toda una estrategia política que los lleve hasta 2012. Estos pilares son la salida de la crisis que ya se divisa, el fin de ETA que deja de ser una quimera y el proceso reformista iniciado por Zapatero en primavera que no debería ser un handicap, sino un acicate para las aspiraciones socialistas. Lo demás son intangibles: la voluntad de superación “con este Gobierno podemos” y la necesidad de contar (comunicar) qué y por qué hacen lo que hacen.

Me quedo en este punto con el último valor que este Gobierno quiere convertir en misión: comunicar. Porque ya le vale. Los gobiernos de Zapatero son los que peor se han expresado desde la muerte de Franco.

Este presidente no ha entendido qué es eso de la comunicación política democrática, ha creído que valía con hacerse fotos, colocar titulares de prensa encadenando latiguillos y, de vez en cuando, dar un golpe de efecto. La comunicación política es algo más serio. Los gobiernos que se la creen le dan tanto valor como al presupuesto. Informar para un gobernante hoy es su obligación porque el ciudadano tiene derecho a saber. El gobierno que no informa o lo hace mal estafa al ciudadano.  Cosa distinta es la propaganda. De esa materia nos sobran ejemplos. El gobierno que comunica a través de la publicidad y el pundonor militante de los medios afines sólo trata de enmascarar la realidad. La buena comunicación política solo es posible cuando hay algo real que contar, el político cree en lo que dice y todo ello llega a interesar al ciudadano. Todo lo demás es humo y enmascaramiento. Rubalcaba es el mejor táctico que ha dado la democracia española y un gran comunicador. Su gobierno tiene un gran material para el relato: las reformas emprendidas. Le queda que el ciudadano las comparta. O sea, casi todo.

 

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.