Aparente Tranquilidad

El periodista pregunta inocentón al magistrado influyente: “En las últimas semanas no se oye ruido de togas, ¿a qué se debe?. Y el magistrado, con la mueca de una sonrisa, desliza:“ Claro, Garzón esta fuera de España». Y así es. Recordemos que cuando regrese (si lo hace) así que pasen las fiestas de Navidad reaparecerán los belenes. Algo parececido se pretende que ocurra con Zaparero. Hasta que no lo echen no amainará el estruendo. Esto seguirá así incluso si la cara de la economía empieza a coger el colorcito de la salud. Entonces le encontraran otra falla profunda desde la que seguir picando. Y todo ello, a pesar de la diferencia de intención de voto que ya distancia al PP del PSOE, y los palos que con toda probabilidad recibirán los socialistas en las catalanas y luego en autonómicas y locales. El PP no se fía. Cuando en 1993 Aznar se veía presidente fue vapuleado por Felipe Gonzalez que a punto estuvo de volver a echarlo del cuadrilatero en 1996, aún teniendo el de Sevilla las cejas partidas y el hígado en un ahogo de años. Luego Rajoy ha palmado dos veces frente a un “politiquillo» menor, incapaz… etc. etc. Las vuvucelas dejarán de atronar en Sudafrica así que acabe el mundial, pero aquí no descansarán hasta el mismo día «D» de las próximas legislativas. Nuestra derecha es así, tiene que ganar a puñetazos. Es incapaz de llevar adelante estrategias ganadoras basadas en alternativas constructivas. Ahora lo tiene a huevo. Cuando la economía se tambalea, la única mano que ayuda al Gobierno es CiU. Los herederos de Pujol se están asegurando la mayoría en Cataluña siendo útiles a España. Si el PP supiera ser útil al país que dice amar tanto, hoy ya tendría asegurada la mayoría absoluta sin vocerías y otros destrozos: solo echando una mano al Gobierno de España cuando el país esta en apuros.      

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Acerca de este blog

Este blog nace de la necesidad de contar algo, por insignificante que sea, sobre todo aquello que me interesa o inquieta y que casi siempre tendrá relación con la comunicación humana en su sentido más amplio.

La política, la economía, las artes, los placeres de la vida, como la gastronomía, el cine o la literatura tienen aquí cabida. El mundo actual en crisis se ha convertido en una noria de opiniones libérrimas, con frecuencia desencajadas, que se afanan en la crítica feroz más que en tejer futuro.

Los líderes sociales de aquí y allá, lo admitan o no, se han quedado sin respuestas. Continúan sus tareas con torpeza ayudados por viejas recetas que abandonan de inmediato porque ninguna le sirve.

En esta especie de equivocación colectiva en la que estamos embarcados, este bloguero sólo pretende vivaquear en nuestro azaroso caminar a tientas con la pretensión de encontrar en alguna ocasión esa pepita de luz que nos recuerde que la esperanza es la emoción humana más necesaria de recuperar en este tiempo.